Nuestra Historia

En lo que te enfocas, crece.

Marcos Razzetti

  • Soy el Fundador de BlueHackers
  • Crecí mi agencia de funnels en Argentina de 0 a $100.000 al año en 3 meses
  • Ahora viajo por el mundo y tengo múltiples casos de éxito de alumnos
  • Comunidad de 250.000+

Y probablemente pienses que soy un superdotado, o que tengo algo que nadie tiene, un don o algo así. Pero esto no puede estar más lejos de la realidad. Comencé igual que todos siguiendo el camino tradicional. Estaba en la universidad de medicina, y pensaba que esto era todo, eso era lo que significaba la vida, que eso era el éxito. Toda mi vida me habían dicho que ibas a la escuela, luego ibas a la universidad y luego tu sabes, consigues un trabajo en una empresa, haces carrera y eso se supone que es el éxito. Osea lo lograste, eso es todo, eso es éxito. 

Pero con el tiempo no me sentía muy feliz. Estaba atrapado en una universidad sin saber dónde ir. Recuerdo mirar al resto de la clase y pensar: ¿que carajo hago aquí? No quería pasar mis días muriendome de sueño levantándome a madrugar para ir a una universidad durante el día, y durante la tarde pasarme estudiando. Y luego sabía que esto sería mi vida cuando consiga un empleo.

Y mire alrededor y me asusto descubrir que no solo yo pensaba así. Veía personas con 35 años endeudadas para pagar un simple viaje low cost. Y me preguntaba: ¿Es esto todo lo que hay en la vida?¿ Este será mi gran futuro? ¿Vivir a base de deudas y unas simples vacaciones al año y encima limitadas DOLOR? Y me preguntaba, ¿cómo es que podía pasar esto? Había seguido el consejo de toda la sociedad. Era ese chico que seguía la carrera planeada por su familia, había hablado con mis familia y amigos. 

Aquí es donde trabajaba todo el día. Literalmente me iba a dormir por la noche en esa cama de allí y luego por la mañana me despertaba y trabajaba en ese escritorio que había armado con mi padre, que era básicamente una tabla de madera que habíamos conseguido ya que no tenía dinero para pagarme uno. Así que aquí es donde comencé y no exagero en absoluto cuando digo que no sabía nada de marketing y negocios, y que no tenía ni un centavo ya que no generaba ingresos. De hecho recuerdo una vez volver llorando con mi ex novia por qué no tenía dinero ni para pagar una hamburguesa de burger king.

Luego un amigo que me vio intentando emprender me invito a presentarme un negocio. Fui a su casa y luego de venderme termine comprando su idea para intentar mi segundo negocio, un multinivel.

Fue un absoluto fracaso, ya que perdi todo el dinero, y quedo todo en el baño de mi casa para que lo utilizara mi madre. Desistí de emprender y de tener la vida que deseaba.

Volvi a mis creencias limitantes de: “Para ser rico debes hacer cosas malas o venir de una familia rica” Obtuve deudas en la tarjeta de crédito de mi padre. Trabajaba todas las horas del día en las que estaba en al universidad, pero no obtuve ningún resultado. No tenía ningún éxito que mostrar y todos decían: tal vez es hora de que te enfoques en tus estudios y consigas un trabajo. Y sumado a esto, mi madre empezó a enfermar…

Creí que todo estaba perdido y que me tocaría seguir el método tradicional de vivir trabajando y disfrutar a los 65 cuando con suerte tenga dinero, pero no tenga energía.

Y sabes, fue un momento realmente difícil y pero fue gracias a que pase por todos esos fracasos que descubrí lo que no funcionó. Y a medida que pasaba por estos fracasos iba aprendiendo de mis errores y descubriendo patrones. Y mi mayor descubrimiento, fue que estaba fallando por no tomar las acciones adecuadas, y no estaba tomando las acciones adecuadas por qué no tenía la información adecuada. 

Lo que nos enseñan sobre cómo conseguir clientes, sobre cómo hacer ventas, cómo ganar dinero, cómo deberíamos pensar, ¡está todo mal! Las cosas que te enseñan en la escuela, las cosas que te dicen tus padres, las cosas que lees en las noticias, en los periódicos, las cosas que lees en los libros y que te enseñan los profesores en la universidad, incluso si haces un MBA, incluso si vas a Harvard.. Y si pruebas emprender un negocio con esta información, te darás cuenta porque el 90% de los emprendimientos fallan.

Y esto me enseñó que nunca se debe escuchar realmente la opinión pública y, muy a menudo, cuando la opinión pública dice una cosa, a menudo se debe mirar hacia otro lado y realmente debes realizar tu propia investigación. Muchas veces, la opinión pública puede estar en lo cierto, pero en serio, la mayoría de las veces, puede estar equivocada. No siempre niegues o no siempre sigas al resto, lo más importante es que solo tu puedas juzgar e interpretar las situaciones por ti mismo y sacar tus propias conclusiones. Pero no puedes confiar en otras personas para que te digan qué hacer, y no puede confiar en que otras personas tomen decisiones por ti y te digan cómo son las cosas.

Me di cuenta que en mis negocios anteriores estaba tratando de vender cosas que creía que la gente necesitaba, pero cuando fui a venderlas, todas me decían lo mismo. «Oye, esto es genial, pero simplemente no necesito esto». Entonces me di cuenta que debía intercalar tres cosas: una necesidad grande, un mercado/nicho y una habilidad para resolverla.

Esta idea lo cambió todo. Sentí algo que hacía tiempo que no sentía: ganas de que el día durase más. Cuando analicé este sentimiento, me di cuenta que debía quemar los botes y aprender a resolver esto. Uno no puede vivir con ganas de que el día pase rápido y suplicando que llegue el fin de semana.

Muy pronto descubrí que muchos negocios locales, como dentistas, cirujanos, pizzerías, gimnasios, y negocios locales en general, realmente estaban luchando para conseguir clientes con marketing digital. Lo que sucedía es que estos negocios solían usar las Páginas Amarillas, folletos, la televisión y la radio para atraer clientes. Pero ahora los tiempos habían cambiado y no sabían qué hacer, y este era un gran problema.

Lo primero que hice fue preguntar a todo mi entorno si alguien conocía algún dueño de negocio. Finalmente un amigo del gimnasio me presento un dueño de negocio que no conocía.

Me reuní con este dueño de negocio y le dije: «Creo que puedo ayudarte con tu marketing digital». Y él dijo: «Bueno, ¿cuánto cobrarías?» No tenía idea de que iba a decir eso. No pensé en ningún precio ni nada. Así que dije el primer número que se me ocurrió, que era de $1.500 Y él dijo: «Muy bien, hagámoslo, pero debes darme resultados». 

Y no lo podía creer. Solo así, obtuve mi primer cliente. Y así fue como le conseguí resultados y me pago los $1.500 / mes, que me pagó en pesos argentinos.

Todo parecía ir bien hasta que perdí ese cliente porque no pude darle resultados ya que el curso era muy genérico. Era como los típicos cursos de marketing digital que no tienen un proceso probado para conseguir clientes y darles resultados, no hay claridad. Y eso hacen la mayoría que venden cursos de agencia. Te enseñan un millón de cosas distintas sobre marketing digital, y al final de toda la teoría que te tiran no sabes que funciona y que no! ¡Juegan con el dinero de la gente! 

Hacía poco había abandonado la universidad y había intentado iniciar esas dos compañías, ambas habían fallado y yo estaba en la ruina y deprimido. En una pequeña habitación, viviendo con mis padres. Pero luego de tanto tiempo y dinero invertido conseguí ese primer cliente. Lo perdí por no darle resultados pero cuando descubrí mi método de 4 escalones conseguí otro, y uno se convirtió en dos, dos en tres, y gané $ 100,000 ese año. No me lo podía creer. Entre todos mis clientes tenía un ingreso de $9.000 dólares al mes. $9.000 mes x 12 meses = 108K al año.

Y pensar que si no me hubiera hecho caso a mi mismo ahora sería un amargado más en la universidad. Me siento muy feliz y muy agradecido a la vida por esto, por no haberme dejado callar por las creencias limitantes y ser libre. ¿Y saben que? Pude devolverle el préstamo a mi padre e incluso con intereses por haber confiado en mí al prestarmelos. Y decidí dejar la universidad de una vez por todas.

Ahora elijo cuando trabajar y cuando tomarme tiempo libre, y las horas en las que quiero trabajar.

Trabajo desde cualquier lugar del mundo con total control de mis ingresos y mi tiempo.

Ahora elijo cuando trabajar y cuando tomarme tiempo libre, y las horas en las que quiero trabajar.

Trabajo desde cualquier lugar del mundo con total control de mis ingresos y mi tiempo.

Luego comencé a subir videos sobre cómo hacía todo esto. Y las personas comenzaron a volverse locas y la bola se empezó a correr. Me había jurado que si lograba tener un proceso para salir del sistema escuela > universidad > empleo, ayudaría a otros a hacer lo mismo y conseguir mis resultados. Así que eso estoy haciendo aquí hoy. Si fuera solo yo quien hubiera hecho esa transformación, entonces probablemente me pondría del lado de cualquiera y diría: «Bueno, sí, eso fue una casualidad». Pero comencé a enseñar a otras personas cómo hacer esto también, y hemos tenido resultados internacionales como nada más que el mundo haya visto. 

Esta fue una primera juntada con mis alumnos en buenos aires.

Estos fueron algunos de los alumnos que lograron llegar a las 6 cifras